27Nov
Juntas clandestinas

Las juntas clandestinas: conculcación del artículo 173 LSC

Encendido: 27 noviembre, 2020

¿Qué son las juntas clandestinas?

Las juntas clandestinas son, indudablemente, un elemento malicioso por el cual se pretende la celebración de una junta de manera secreta cuya finalidad: quebrantar la ley o los estatutos de una sociedad para adoptar a espaldas de un número determinado de socios una serie de acuerdos en beneficio de un porcentaje personificado del capital, en perjuicio del verdadero interés social.

La convocatoria de una junta, de acuerdo a la regulación legislativa en la Ley de Sociedades de Capital, debe atender ineludiblemente a unos requisitos de tiempo y forma:

“Entre la convocatoria y la fecha prevista para la celebración de la reunión deberá existir un plazo de, al menos, un mes en las sociedades anónimas y quince días en las sociedades de responsabilidad limitada.”

La junta, sea ordinaria o extraordinaria y en consonancia con lo establecido en el artículo 173 de la LSC, puede ser convocada de muy diversas maneras:

  • Anuncio en la web de la sociedadsiempre y cuando ésta tuviera página web corporativa
  • La publicación en elBORME y en uno de los diarios de mayor circulación de la provincia en la que esté sito el domicilio social de la mercantil.
  • Cualquier procedimiento de comunicación individual y

escrito estatutariamente previsto

El órgano administrador o, en su caso, el liquidador, como competente para convocar la junta, debe obrar con la diligencia y ordenación debida para que la convocatoria sea recibida en tiempo por el socio

Jurisprudencia:

La STS 510/2017 establece que no toda Junta que haya sido convocada de acuerdo a lo previsto en la Ley o los estatutos será considerada válida en su convocatoria de acuerdo a lo establecido en el art. 173 LSC sino que “habrá supuestos en que procedería la sanción de nulidad si se acreditara el ánimo del convocante de que el anuncio pasara desapercibidoindependientemente de que se hayan cumplido los medios formales establecidos, debiendo así atenderse a “las circunstancias en las que se produjo la convocatoria y la valoración de la actuación (del administrador o liquidador), a fin de determinar si se corresponde con un modelo de conducta que pueda ser considerado honesto y adecuado”

Para afirmar que la convocatoria de la Junta por parte del administrador fue maliciosa y, por lo tanto, conseguir la nulidad de los acuerdos adoptados en ésta por defectos no formales sino materiales en la convocatoria, debe demostrarse la verdadera mala fe que guía la actuación del convocante

Por todo ello debe demostrarse:

  • que la forma de convocatoria por parte del administrador no era suficiente para garantizar la recepción de la convocatoria por el socio
  • en segundo lugar, que fue la malicia o falta de diligencia lo que soliviantó al administrador para llevar a cabo esta convocatoria infructuosa.

En la convocatoria de una junta de socios deben acompasarse siempre los requisitos formales y materiales de ésta, pues en caso contrario nos encontraremos irremediablemente ante una junta que podrá llegar a ser eufemísticamente calificada, en ciertos casos, como clandestina.

Finalmente, la celebración de una junta clandestina legitimará a cualquier socio para impugnar dicha junta y los acuerdos adoptados en ella por ser insondablemente contrarios al interés social.