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Es imprescriptible la responsabilidad civil derivada de la condena penal firme

Es imprescriptible la responsabilidad civil derivada de la condena penal firme (STS 607/2020, de 13 de noviembre)

Encendido: 21 diciembre, 2020

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (TS) ha confirmado en su reciente STS 607/2020, de 13 de noviembre, que una vez ha sido declarada la firmeza de la sentencia penal, la ejecución de sus pronunciamientos civiles podrá prolongarse hasta la completa satisfacción del acreedor, sin que sea aplicable ni la prescripción ni la caducidad.

Modificaciones legislativas que obligan a un replanteamiento de esta cuestión” 

La Sala Segunda del TS confirma que ha sido un criterio jurisprudencial no discutido que “si una ejecutoria estaba paralizada durante 15 años, la acción para reclamar el cumplimiento de los pronunciamientos civiles de la sentencia prescribía por aplicación de los arts. 1964 y 1971 del Código Civil”.

En cambio, alerta el fallo que “en los últimos años se han producido dos modificaciones legislativas que obligan a un replanteamiento de esta cuestión”. En concreto, se refiere a la introducción del novedoso plazo de caducidad de 5 años en el proceso de ejecución del art. 518 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil y la reducción del plazo general de prescripción del art. 1964 del CC de 15 años a 5 años introducido por la Ley 42/2015, de 5 de octubre.

Observa el Alto Tribunal que tal cambio normativo les obliga a revisar su doctrina “a la luz de los nuevos preceptos y también de los principios del proceso penal y de los bienes jurídicos objeto de protección”.

¿Aplicabilidad del art. 518 de la LEC?

Recuerda la Sala Segunda del TS que en “el proceso penal la ejecución de los pronunciamientos civiles se realiza de oficio y no a instancia de parte” dando lugar a dos inmediatas consecuencias: “De un lado, no tiene razón de ser que se reconozca un plazo de caducidad para el ejercicio de la acción ejecutiva porque el derecho declarado en la sentencia no precisa de esa acción. De otro lado y como consecuencia de lo anterior, no es necesario que se presente demanda para hacer efectiva la sentencia”.

¿Aplicabilidad del art. 1971 del CC?

El art. 1971 del CC dispone que “el tiempo de la prescripción de las acciones para exigir el cumplimiento de obligaciones declaradas por sentencia comienza desde que la sentencia quedó firme”.

Pues bien, interpreta ahora el Alto Tribunal que la “la respuesta es similar a la ofrecida anteriormente”. En particular, entiende que de los preceptos 1930, 1969 y 1973 del CC “se deduce que la prescripción presupone la necesidad del ejercicio de la acción ejecutiva por el acreedor, y en el proceso penal, una vez dictada sentencia, no hay necesidad de promover dicha acción porque es el propio órgano judicial el que activa la ejecutoria”.

Así, nuevamente reiterando el argumento de la singularidad de la configuración del proceso de ejecución en la jurisdicción penal, “no tendría razón de ser el reconocimiento de un nuevo plazo prescriptivo a partir de la firmeza de la sentencia”, por cuanto el cumplimiento de la obligación declarada en el mencionado fallo “no depende de la actuación de parte, sino que se encomienda al órgano judicial”.

En definitiva, concluye la Sala Segunda del TS en este novedoso fallo que una vez ha sido declarada la firmeza de la sentencia, la ejecución de sus pronunciamientos civiles podrá prolongarse hasta la completa satisfacción del acreedor, “según previene el art. 570 de la LEC, sin que le sea de aplicación ni la prescripción ni la caducidad”.